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Segunda Guerra Mundial y Postguerra

La tensión acumulada entre la mayoría Checa y Eslovaca, y la importante minoría Alemana, llegó a su máximo cuando, en 1938 Hitler ordenó la autodeterminación de la gente de habla Alemana en Checoslovaquia. Para apaciguar a Hitler, Francia y Gran Bretaña le hicieron cesiones territoriales del país. En Marzo de 1939, después de convencer a los nacionalistas de escindirse y constituir un `Estado Eslovaco’, ostentosamente independiente y de inclinación fascista, Hitler transformó el resto del país en el `Protectorado de Bohemia y Moravia’, o La Gran Alemania. Le siguieron seis largos años de violento régimen, antes de que las tropas Rusas liberasen la ciudad en Mayo de 1945.

En las elecciones parlamentarias de 1946, el Partido Comunista ganó casi el 40% de los votos. Edvard Beneš, el presidente no-comunista en la preguerra, fue elegido y pidió al líder veterano de los comunistas, Klement Gottwald, el formar un gobierno de coalición. En 1948, una gran cantidad de políticos no-comunistas renunciaron en protesta contra de sus políticas. Entonces, Gottwald ocupó las vacantes con sus seguidores. Después de que Jan Masaryk (hijo de Tomáš), el apreciado Ministro Exterior de filiación no-comunista, fue encontrado muerto bajo la ventana de su oficina en el ministerio, corrieron rumores de que fue víctima de defenestración.

En calidad de dictador, Gottwald trazó un programa económico de 5 años, suprimió al clero y eliminó a sus oponentes, ya fueran ellos miembros de su partido o ajenos a éste; muchos fueron asesinados y miles fueron arrestados. Durante la época de  Antonín Novotný se llevaron a cabo juicios sumarios con fines disuasivos, mientras que los campesinos eran obligados a formar colectividades.

La `Primavera de Praga’ de 1968 fue de corta duración. Fue un esfuerzo para reformar a los comunistas, dirigido por Alexander Dubček (un Eslovaco) para cambiar el sistema y dar lugar a un estado socialista ‘con rostro humano’. Esto no tuvo éxito y se vio frustrado por los tanques Soviéticos que ocuparon todo el país durante Agosto. Durante las siguientes 2 décadas, detentaron nuevamente el poder los Comunistas de mano dura, chantajeaban a la población llenando los anaqueles con bienes de consumo, aunque de baja calidad. Los pocos disidentes que quedaron, entre quienes se encontraba el dramaturgo Václav Havel, sufrieron una rutina de acoso y persecución.

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